WEST SACRAMENTO – En una serie que hasta ahora se ha caracterizado por los grand slams, la noche del martes fue el turno de los Tigres de conectar un batazo descomunal en el Sutter Health Park.
Y VAYA BATAZO que resultó ser.
Riley Greene abrió el marcador para Detroit en el tercer inning de la derrota 7-6 en extrainnings ante los Atléticos de manera espectacular, al conectar el primer grand slam de su carrera POR ENCIMA del “ojo del bateador” en el jardín central. El vuelacercas --el 32do de la temporada para Greene-- tuvo una distancia proyectada de 471 pies, suficiente para acumular varios superlativos de Statcast.
• El grand slam de Greene:
• Empata con Denzel Clarke de los Atléticos como el cuarto jonrón más largo de Grandes Ligas en esta campaña
• Es el tablazo más largo de los Tigres en la Era de Statcast (desde 2015), superando los 467 pies de Jeimer Candelario y J.D. Martínez
• Empata con Giancarlo Stanton como el segundo grand slam más largo bajo el seguimiento de Statcast, sólo detrás de Kyle Schwarber (473 pies)
• Es, por mucho, el cuadrangular más largo de su carrera, superando uno de 453 pies en 2023
Fue apenas el segundo grand slam de la temporada para Detroit, después del conectado por el puertorriqueño Javier Báez el 30 de abril contra los Astros. Antes del martes, los Tigres estaban empatados con los Rockies con la quinta menor cantidad de grand slams en la liga.
Detroit había sufrido la dosis opuesta el lunes, cuando el receptor Shea Langeliers disparó un cuadrangular con las bases llenas decisivo ante el as Tarik Skubal para encaminar a los Atléticos a una victoria de 8-3 en casa. El batazo de Greene llegó con los Tigres abajo 3-0 tras un jonrón del campocorto novato Jacob Wilson, y le dio la ventaja a su equipo.
Sin embargo, la mínima diferencia no duró mucho, pues los Atléticos respondieron con dos anotaciones en la baja del tercero. Si el resto de esta serie de tres juegos en West Sacramento sigue por la misma línea, podríamos ver unos cuantos grand slams más.